El Crecimiento en la Empresa

Los avances tecnológicos y la aparición de tecnologías disruptivas impulsan el crecimiento económico y modifican nuestros modelos de negocio. En la actualidad, CEOs y otros líderes se afanan en buscar nuevas fórmulas que les permitan abrir nuevos horizontes en sus organizaciones. Pero es necesario transformar también el modelo de su gestión. Este cambio incide en una dirección del liderazgo que favorezca el compromiso de la plantilla y la adaptación al cambio.

Los retos de las empresas del s. XXI

  • Las empresas que experimentan un alto crecimiento adquieren un volumen donde las condiciones obligan a trabajar de manera atropellada. Se reacciona sobre la marcha y con falta de estrategia. Gestionar este crecimiento genera la aparición de figuras como la del hombre/mujer-orquesta, con múltiples atribuciones pero sin tiempo para todo. Adicionalmente, la competencia creciente en la mayoría de los sectores impide aprender (técnica, comercial y administrativamente) para mejorar.
  • Los puntos ciegos de una organización (como ocurre con retrovisor de un automóvil) son lagunas que se van produciendo en la empresa. Nadie los ve con claridad aunque todo el mundo los percibe. Descubrir estos puntos ciegos es vital para poder reconducirla en la dirección adecuada.
  • En las empresas de ingeniería suele echarse en falta formación específica en Gestión para aplicar criterios eficaces. Los ingenieros –de un perfil técnico y no de gestión– convertidos en jefes de equipos necesitan acudir a cursos de management para aprender a gestionarlos, ya que eso no se aprende en su formación académica.
  • Cuando las prácticas de contratación de la empresa hacen que se opte por contratar personal joven que se forma en la propia empresa, suele encasillarse a las personas en un perfil/puesto específico del que es difícil extraerlas a puestos mejores, de mayor relevancia para la empresa o más eficaces. En este contexto, no suelen hacerse evaluaciones efectivas de personal por falta de tiempo, que permitan establecer planes de carrera motivadores, alineación de objetivos personales con los de la organización, y una ajustada política de recompensa que evite descarrilamientos y la fuga de personas valiosas.
  • Las empresas invierten en cuestiones de mejora de rendimiento cuando disponen de recursos económicos. Por supuesto, sin prescindir de la productividad. Aun cuando eventualmente exista voluntad de abordar este asunto, suele ocurrir que se ponen en marcha iniciativas sin continuidad suficiente.

La Gestión del Crecimiento

La Formación equivale a la Mejora de los procesos

La falta de mejora de los procesos desmotiva a las plantillas. También las malas relaciones con otros miembros del equipo, objetivos personales diferentes a los de la empresa, o falta de ilusión. Una mejor formación es una de las soluciones a estos problemas. Se necesita tener una idea clara de los beneficios de la evaluación y de la mejora de procesos. De nada sirven los esfuerzos intermitentes o buenas intenciones con voluntades quebradas. Un golpe de timón en cuestiones de rendimiento y competitividad requiere mejorar los procesos internos de una empresa. Representa un crecimiento al alza sostenido que ilumina el camino para más de una década.

 

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